Una audiencia preliminar usualmente se lleva a cabo poco después del arresto (de una semana a 10 días). Es generalmente un procedimiento sencillo y breve que se lleva a cabo solo en casos donde hay cargos de delito grave. La víctima/testigo declara los hechos básicos de su agresión. Después el juez decide si hay evidencia para llevar el caso a juicio. En la audiencia preliminar se pueden sumar o retirar los cargos dependiendo del abogado. La fianza se puede elevar, reducir o quedar igual.